Cerca de 20 millones de estadounidenses de clase media reciben subsidios de salud establecidos por la Ley de Cuidados a Bajo Precio, conocida como «Obamacare», los cuales se eliminarán en 2026.
Rachel Mosley, una docente de educación infantil residente en Florida, se enteró recientemente de que el seguro médico de su familia está a punto de multiplicarse por tres, cuando terminen los subsidios estatales el año próximo.
Al igual que casi 20 millones de estadounidenses de clase media, Mosley y su pareja han recibido hasta ahora ayudas vinculadas a la Ley de Cuidados a Bajo Precio, denominada «Obamacare».
Sin embargo, durante la administración del presidente Donald Trump, esos subsidios llegarán a su fin a finales de año, y los republicanos han rechazado discutir su prórroga, apoyada por los demócratas.
El candente asunto es el núcleo de la disputa por el presupuesto que sostienen ambos partidos en el Congreso, lo que ha generado la paralización del gobierno federal desde hace un mes.
Dado que en noviembre se actualizan y inician las inscripciones de los seguros de salud, numerosos hogares en todo el país están conociendo las nuevas tarifas.
«Lloré un poco en el porche de mi hogar», comentó a la AFP Mosley, quien tiene cinco hijos y recibe aproximadamente 24.000 dólares anuales como maestra.
Sumado al sueldo de su esposo como asistente médico, garantiza que el seguro de salud ocuparía «un tercio» de sus ganancias. «Incluso me resulta difícil concebir cómo podríamos costearlo», añadió
Con Informacion de BANCA Y NEGOCIOS.
