Maracaibo, 6 agosto, (batalladeideas.com).- A pesar de la crisis, el gobernador afirmó que la situación ha comenzado a evolucionar positivamente. El problema tiene su origen el 21 de junio, cuando un deslizamiento de tierra ocurrió en la presa Tres Ríos, situada en Rosario de Perijá. Caldera también mencionó que, cuando el agua presenta alta turbidez, se requiere utilizar más productos químicos para su purificación.
El gobernador de Zulia, Luis Caldera, describió la situación que ha estado afrontando la región con el abastecimiento de agua potable, que en ciertas áreas llegaba con gran demora y en otras con turbidez.
El líder, en la mañana de este lunes 4 de agosto y al iniciar el asfaltado de bocacalles en la avenida La Limpia, habló sobre la situación y afirmó que se están implementando acciones para regularizar el servicio.
La raíz del inconveniente se sitúa el 21 de junio, cuando un deslizamiento en la presa Tres Ríos, en el municipio Rosario de Perijá, afectó de manera drástica la calidad del agua que suministra al sistema hídrico Manuelote-Tulé-Tres Ríos, el más importante del estado.
La turbiedad del agua alcanzó 10 mil NTU (Unidades Nefelométricas de Turbidez), lo que impedía su tratamiento. “No íbamos a enviar agua con chocolate a las plantas ni a las casas”, declaró Caldera.
El regulador indicó que la norma técnica establece un límite de turbidez de entre 5 mil y 25 mil NTU, sin embargo, el nivel observado excedió lo manejable, lo que forzó a detener el flujo de 3.600 litros por segundo de la presa para prevenir daños adicionales en el sistema.
Esto demoró el cronograma en áreas de Maracaibo que ya recibían agua cada 7, 15 o 21 días. «Hicimos combinaciones para reducir la turbidez y cuidar los equipos de tratamiento, como sedimentadores y tuberías,» precisó.
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