A medida que las tensiones comerciales entre gigantes tecnológicos ponen en riesgo el flujo global de componentes esenciales, la innovación descubre rutas diferentes.
El número de chips de Nvidia afectados por las restricciones de exportación sigue aumentando. Recientemente, Donald Trump incorporó un nuevo modelo a esta amplia relación: el H20, un procesador diseñado específicamente para el mercado chino dentro de las restricciones impuestas por EE.UU.
No obstante, según un artículo de El Economista, hay señales de que China está adquiriendo estos componentes por medio de vías alternativas, donde Singapur podría servir como un intermediario para sortear las sanciones comerciales.
Por esa razón resulta muy notable el rápido aumento de Singapur en los registros de Nvidia. Hasta hace poco tiempo, las ventas en este diminuto archipiélago ni siquiera se mencionaban de forma específica en los informes financieros de la empresa, siendo agrupadas bajo la categoría «otros mercados».
Sin embargo, en el último año fiscal, Singapur ha surgido como el segundo mayor adquirente de Nvidia, solo superado por Estados Unidos. Las estadísticas son claras: en un año, los ingresos de esta región crecieron un 246,7%, llegando a 23.684 millones de dólares.
Con Informacion de BANCA Y NEGOCIOS.
