Maracaibo, 20 mayo, (batalladeideas.com).- Para mediados de los 70′, fueron convocadas las elecciones en toda Educación Media, orientadas a renovar los cuadros dirigenciales de los respectivos Centros de Estudiantes.
Ese momento, de profundo espíritu democrático, representó una especial oportunidad para que las diferentes expresiones de la izquierda, defendieran sus postulados, presentaran sus planchas y expusieran las propuestas de luchas reivindicativas y organizativas.
El Liceo Jesús Enrique Lossada, (Piloto) emblemática y combativa institución del sur marabino, no fue la excepción en la histórica jornada.
El Lossada, constituyó «el último liceo en realizar dichos comicios,» afirmó el compañero de la Juventud Comunista y estudiante Lossadista de aquel entonces, Sergio Arias.
«Allí -nos dijo- la alianza conformada por los CLP/ Ruptura, obtienen el triunfo con el compañero Jessi Espina, electo Presidente del Centro de Estudiantes».
«En segundo lugar, -recordaría el otrora estudiante-, quedó la Juventud Comunista, luego el MEP, el MAS y por último, la representación de Copei y Acción Democrática».
LA COBRA COPEYANA AL ACECHO
Corría el 3 de abril de 1975 y en liceos como el Valerio Toledo, el José Antonio Rincón y el Febres Cordero, ya se respiraba el triunfo de los sectores progresistas y en consecuencia, fueron literalmente asaltados por las denominadas bandas armadas de Copei (La Cobra), suerte de estructura delincuencial, conformada principalmente por sindicaleros, lumpe y ex-policías, preparadas por este partido de derecha, para sabotear actividades, perseguir, golpear y asesinar dirigentes populares y estudiantiles, opuestos a los gobiernos de turno, como una especie de camisas pardas hitlerianas, ambas fascistas.
«El saboteo provocado por los copeyanos en algunos centros educativos, aspiraban repetirlos en el Lossada, y ya estábamos alertados», manifiesta el dirigente Wilfredo Rea, responsable de los CLP en la institución educativa.
Al respecto dijo: «compañeros como Alexis Baptista, Néstor Martínez, Chicho Santana, Carlos Márquez, Golo y otros a quienes amistosamente, conocíamos como Plato y Tucán, preparamos la defensa del triunfo del compañero Jessy Espina».
Wilfredo Rea comenta, recordando aquellas horas de profunda tensión, que se confrontó «a esa banda paramilitar a lo interno del liceo, expulsándolos hasta el mercado periférico. En esta jornada -puntualizó-, el combatiente de la JMEP, Robert González, estudiante del ciclo básico, coincidiendo con la narrativa épica que se desprende de la valentía del estudiantado Lossadista, se incorporó de manera activa en la lucha».
Sergio Arias agrega: «En la tarde de ese día, los copeyanos, encabezados por Rafael Cubillán, Lenin Pirela Perich junto a sus hermanos y Rafael Piña, entre otros, sabiéndose derrotados políticamente y en actitud retaliativa, retornaron al lugar en cuyo espacio fueron convocados alrededor de una veintena de liceos de Maracaibo (El Chávez, Udon Pérez, La Técnica; el Carraciolo Parra Pérez, como también; el Padilla, Antunes, la Normal Alejandro Fuenmayor, Coquivacoa, Vicente Lecuna, el Instituto Maracaibo y el Zulia), los agresores comenzaron a disparar de manera repetitiva».
El artero ataque, obligó el repliegue de los jóvenes revolucionarios, victoriosos en los comicios liceistas, hacia la casa (sector 23 de enero, Calle contigua al Lossada) del camarada Tibaldo Romero, secretario regional de la JC, cuando se percataron del cuerpo tendido en el pavimento con disparo en la frente.
Había caído Douglas Vásquez Millán, estudiante del 5° año de bachillerato del Liceo Baralt.
«Al instante, con otros estudiantes del Liceo Baralt, asumimos los apoyos requeridos del momento y establecimos las orientaciones pertinentes», recordó Arias.
Vásquez Millán gozaba del aprecio de todos. Fue un dirigente modelo: disciplinado, estudioso, con grandes dotes de dirigente, descollaba como un gran cuadro revolucionario y la canalla le cegó la vida, cuando apenas contaba los 18 años.
En el marco de las continuadas protestas y enfrentamientos con la policía exigiendo castigo para los culpables, fueron incendiados varios vehículos, entre ellos, la famosa Unidad Especial de Mantenimiento y Tendido Eléctrico de la empresa Enelven, frente a la Escuela Técnica Industrial de Maracaibo.
Hoy, en el 50 aniversario de la caída en combate del compañero Douglas Vásquez Millán, queremos recordarlo con un merecido homenaje y reconocer a esa generación de rebeldes con quien estuvo y luchó de manera convencida por conquistar otro mundo de relaciones entre los seres humanos.
Nuestro abrazo para sus familiares y compañeros de lucha y en especial, para su hermano Ciro Vásquez Millán, a quien conocimos en el centro de copiado de la Facultad de Humanidades de la Universidad del Zulia .
Difundimos estás líneas como parte de una iniciativa emprendida por un amplio equipo para contribuir al rescate de la Memoria Histórica del movimiento estudiantil venezolano y zuliano en particular.
Honor y gloria para Vásquez Millán y todos nuestros mártires!!! René Arias Ramón F. Colina
Juan Carlos Guillén
