El anuncio de Panamá resaltó que hasta ahora, el regreso de los migrantes ha sido paulatino.
Panamá y Costa Rica presentaron acciones conjuntas para administrar de manera segura y controlada el regreso de migrantes irregulares desde el norte al sur del continente, una semana tras la visita a la región del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio.
Un anuncio del Ministerio de Seguridad de Panamá señaló que en una reunión llevada a cabo en Costa Rica, los ministros de Seguridad de ambos países vecinos se comprometieron a definir protocolos para regular el flujo migratorio «inverso».
Afirmó que hasta ahora, el regreso de los migrantes ha sido pausado, aunque exhibe una tendencia ascendente.
No reveló las nacionalidades de los migrantes que están volviendo ni desde qué lugares exactos del norte provienen, pero se calcula que son individuos que dejaron su esfuerzo por entrar a Estados Unidos tras las severas medidas migratorias estipuladas por el presidente Donald Trump durante su segundo mandato en la Casa Blanca. Trump anuló con rapidez todas las reuniones agendadas mediante una aplicación gubernamental de Estados Unidos.
Durante su reciente recorrido por diversas naciones de Centroamérica y República Dominicana, Rubio brindó apoyo a las iniciativas de su nación para luchar contra la migración. El mandatario de Panamá, José Raúl Mulino, afirmó que conversó ampliamente con el líder de la diplomacia de Estados Unidos acerca de la posibilidad de extender un pacto firmado con el gobierno previo de Biden para repatriar a migrantes en circunstancias irregulares desde una pista aérea del Darién, en la frontera selvática con Colombia.
Frank Abrego, el ministro de Seguridad de Panamá, declaró —de acuerdo con el comunicado— que durante la reunión con su homólogo costarricense, Mario Zamora, se pactó que los migrantes se trasladen a un centro de atención ubicado en Costa Rica, denominado Catem, desde donde serían llevados en autobuses a Metetí, Darién, o Los Planes de Gualaca, en la frontera con Costa Rica, con el fin de ser repatriados por vía aérea Esto se lleva a cabo en consonancia con el acuerdo de entendimiento suscrito con Estados Unidos el 1 de julio de 2018, a través del cual se han llevado a cabo 44 vuelos deportatorios desde Panamá.
En años recientes, Panamá y Costa Rica han administrado un plan de flujo controlado que facilitó a cientos de miles de migrantes que transitaron por la jungla del Darién desde Sudamérica seguir su camino hacia Estados Unidos. Más de medio millón, predominantemente venezolanos, transitaron por ese riesgoso camino en 2023, un número histórico que descendió más del 40% en 2024. En enero, ese flujo disminuyó en más del 90%, probablemente debido a la severa política migratoria promovida por Trump.
Con la información de Primicias.
