Pekin, 13 mayo (batalladeideas.com).- El Ministerio de Comercio chino aseguró que Washington «asumirá la plena responsabilidad de las consecuencias».
Este sábado, el Ministerio de Comercio de China criticó a EE.UU. por etiquetar a algunas empresas chinas como «militares», pidiendo la reversión de esta decisión y amenazando con contramedidas «contundentes» en reacción.
La entidad china rechazó la decisión del Departamento de Guerra de EE.UU. y sostuvo que esta infringe el acuerdo logrado hace un mes en la reunión entre Donald Trump y Xi Jinping en Pekín.
Un portavoz del ministerio señaló que Washington «ignoró la situación global de las relaciones económicas y comerciales entre China y EE.UU., amplió continuamente el concepto de seguridad nacional, abusó del poder estatal y reprimió de manera injustificada a las empresas chinas».
De acuerdo con el representante, las medidas tomadas por Estados Unidos «han afectado gravemente el orden económico y comercial internacional, han puesto en grave riesgo la estabilidad de las cadenas de suministro a nivel global y han dañado considerablemente los derechos e intereses legítimos de las empresas de China».
En este marco, China pidió a EE.UU. que anule esta decisión y «vuelva a la senda adecuada para edificar una relación estratégica, constructiva y estable entre China y Estados Unidos». De lo contrario, Pekín llevará a cabo «represalias severas» y Washington «asumirá toda la responsabilidad de las consecuencias», afirmó el organismo.
Grandes empresas tecnológicas chinas, mencionadas en la lista negra de EE.UU.
Anteriormente esta semana, Estados Unidos incorporó a los gigantes Alibaba, Baidu y el fabricante de automóviles BYD a su lista negra de empresas que supuestamente colaboran con el Ejército Popular de Liberación de China.
Con esta acción, las empresas pierden la opción de acceder a contratos de defensa estadounidenses y podrían tener problemas para ingresar a los mercados de capitales de esa nación.
El Pentágono señaló a las empresas de respaldar el progreso militar de Pekín a través de sus conexiones con la Comisión de Supervisión y Administración de Activos Estatales y el Ministerio de Industria y Tecnología de la Información.
EL UNIVERSAL/BDI
