Bogota, 18 marzo (batalladeideas.com).- Las relaciones diplomáticas entre Colombia y Ecuador atraviesan su período más complicado en casi 20 años. Una presión comparable entre ambas naciones no se había visto desde la denominada “Operación Fénix”, cuando fuerzas colombianas mataron a Raúl Reyes, líder guerrillero de las FARC, en suelo ecuatoriano el 1 de marzo de 2008.
En esta ocasión, lo que inició como un conflicto comercial debido a las quejas del presidente Daniel Noboa sobre lo que percibe como insuficiencia de resultados de su homólogo colombiano en la lucha contra el narcotráfico en la zona limítrofe ha evolucionado esta semana a una crisis de seguridad nacional, tras la acusación de Petro sobre el descubrimiento en el territorio colombiano de un explosivo que afirma que tiene origen militar ecuatoriano.
«Se ha verificado que la bomba en suelo colombiano pertenece al ejército ecuatoriano.» «La investigación sigue y se emitirá una nota de protesta diplomática», expresó Petro este martes en una publicación en su cuenta de X.
En ese mensaje, vuelve a compartir un tuit de la emisora local Caracol Radio que muestra en un mapa elsupuesto artefacto en la comunidad de El Diviso, en el departamento de Putumayo, al sur de Colombia.
Noboa desestimó el lunes las imputaciones, tildándolas de “sin fundamento”. Aunque Quito reconoció haber llevado a cabo bombardeos estratégicos contra una de las facciones de las FARC, llamada “Comandos de la Frontera”, las autoridades de Ecuador sostienen que todas las operaciones se realizaron dentro de su jurisdicción. El general en retiro Pedro Sánchez, ministro de Defensa de Colombia, comunicó el despliegue de tropas a la región para determinar las propiedades del material explosivo de origen militar extranjero.
«En la región limítrofe entre Colombia y Ecuador, la amenaza fue controlada y el peligro para la población ya fue anulado», acerca de la bomba hallada.
CNN ESPAÑOL/BDI
