Caracas, 27 marzo batalladeideas.com.- La gestión de Donald Trump ha expulsado de manera injusta a ciudadanos sin fundamento, acusándolos de tener conexiones con el Tren de Aragua. Uno de los casos más escandalosos es el de Neri Alvarado, un migrante venezolano honorable que fue llevado a la gran prisión de El Salvador solo por poseer tatuajes.
El inmigrante venezolano, que laboraba como panadero en Dallas, fue arrestado por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en febrero. En el transcurso de su interrogatorio, los agentes le indagaron acerca de sus tatuajes, siendo uno de ellos un lazo de concienciación sobre el autismo en homenaje a su hermano de 15 años.
Después de examinar su teléfono y no hallar ninguna conexión con el Tren de Aragua, un agente le hizo saber que no estaba relacionado con el Tren de Aragua. No obstante, días después, fue llevado sin razón a la megacárcel de El Salvador.
La expulsión de Alvarado y otros 238 migrantes venezolanos hacia El Salvador forma parte de una táctica del gobierno de Trump para validar su política migratoria estricta. De acuerdo con fuentes judiciales, la transacción fue discutida en la clandestinidad por varias semanas, involucrando al secretario de Estado Marco Rubio.
Venezolanos que migran a El Salvador
El Centro de Detención del Terrorismo (CECOT) es conocido por sus condiciones inaceptables. En ese lugar, los internos se encuentran amontonados, sin posibilidad de visitas y expuestos a maltratos humillantes. Un fotógrafo de la revista Time afirmó que los venezolanos fueron agredidos y menospreciados al ser ingresados a la prisión.
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