El presidente de Costa Rica, Rodrigo Chaves, acusó este viernes un «intento de golpe de Estado judicial«, al presentarse ante una comisión del Congreso que debe aconsejar al plenario si se le retira o no la inmunidad para juzgarlo por corrupción.
El presidente conservador, en el cargo desde 2022, enfrenta acusaciones de la Fiscalía por el delito de concusión (abuso de autoridad en beneficio de otro), castigado con hasta ocho años de prisión.
Es la primera ocasión en que un presidente de Costa Rica se enfrenta a un reclamo de desafuero, el cual fue aceptado por la Corte Suprema el 1 de julio y que ahora debe ser decidido por el pleno de la Asamblea Legislativa unicameral, dominada por la oposición.
«Me encuentro aquí ante ustedes (…) enfrentando, de manera literal, un intento de golpe de Estado judicial», indicó Chaves, un economista de 64 años, al comparecer ante la comisión parlamentaria.
«Casta en descomposición»
Chaves, acusado por sus detractores de no respetar la separación de poderes, definió el asunto como un «montaje» y «falacias» del fiscal general, Carlo Díaz.
«Compatriotas, ¿realmente piensan que este caso tiene algún significado, aparte del servilismo de un fiscal inepto, torpe, al servicio de la red de cuido que lo controla?», inquirió Chaves.
El presidente mencionó que después de 36 años de labor en el extranjero ahora se enfrenta a la élite política nacional, a la que describió como una «casta corrupta y en decadencia».
Atribuyó la motivación a una «venganza, represalia e intimidación» planeada por el fiscal y ciertos jueces, ya que él «diariamente» ha denunciado «corrupción» y «abusos» en el sistema judicial.
Con Información de NOTICIA AL MINUTO.
