«Escoba de bruja» es el término común que se utiliza para referirse a Moniliophthora perniciosa, un hongo parásito que puede contaminar las plantas de cacao. El impacto de esta infección en el cacao es catastrófico, causando la muerte gradual de la planta. En Venezuela, el hongo impactó, por lo menos, a un 25% de las hectáreas dedicadas al cacao. Sin embargo, hoy en día los cultivadores de cacao han conseguido dominar y limitar su crecimiento.
«Los cultivadores de cacao hemos conseguido, mediante una colaboración estratégica con las entidades gubernamentales, establecer un comité técnico de trabajo para mitigar el efecto adverso de este hongo. «En la reunión participan la Corporación Socialista del Cacao, el Instituto Nacional de Salud Agrícola Integral (INSAI) y otros organismos estatales», comentó Álvaro López, representante de la Asociación Nacional de Productores de Cacao y cultivador en el estado Sucre.
López señala que, aunque el hongo «escoba de bruja» carece de un fungicida capaz de erradicarlo completamente, se ha capacitado a los cacaoteros en acciones para evitar su expansión. Debido a estas acciones, la producción de cacao ha tenido una leve recuperación. No obstante, los productores de cacao indican que aún no se ha alcanzado el nivel anterior a la pandemia.
En la entrevista que López dio a Fedecámaras Radio, detalló varias de las técnicas que han sido impartidas a los productores de cacao. «El hongo carece de tratamiento.»
Por ese motivo, sugerimos podar la planta afectada y retirarla de la finca, o enterrarla de inmediato. Es necesario realizar la poda, para evitar que la planta se espese y se enrede con las ramas de otras plantas.
También es necesario aplicar un insecticida que tenga cobre en su composición. Puede ser óxido de cobre, monóxido de cobre: esto detiene el crecimiento del hongo.
Con Informacion de EL ARAGUEÑO.
