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Profesor de la UCAB advierte que Venezuela podría quedarse sin nuevos docentes en 2032.

Redacción Batalladeideas
6 Min Read

Caracas, 17 feb (batalladeideas.com).– El profesor Tulio Ramírez, encargado del Doctorado en Educación de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), señaló que la capacitación de educadores en Venezuela ha sufrido un descenso preocupante desde 2008, lo que constituye un serio obstáculo para el futuro del sistema educativo nacional. Desde entonces hasta ahora, se han perdido más de 1.200 docentes anualmente, por lo que advierte que el país podría no contar con nuevos profesores en 2032.

En su charla La escasez de formación de nuevos docentes. Un efecto secundario de la crisis educativa, señaló que esa tendencia se refleja en tres indicadores principales: la baja en el número de solicitantes para la enseñanza, la disminución de inscritos en programas de educación y la notable reducción en la cantidad de profesores titulados.

«Para el año 2032, si se observa esta tendencia, las universidades no deberían estar otorgando títulos a ningún estudiante.» Es importante recordar que siempre habrá alguien responsable de impartir clases y atender a los estudiantes en las aulas. No obstante, llegará un tiempo en el que, aunque siempre habrá personas cuidando a los estudiantes, dudo que estos sean profesionales titulados», aclaró.

De acuerdo con información recabada por Ramírez, entre 2008 y 2022, las Escuelas de Educación de la Universidad Pedagógica Experimental Libertador (UPEL), Universidad Central de Venezuela (UCV) y la UCAB – las principales instituciones de formación de docentes del país – mostraron una disminución del 76% en la cantidad de estudiantes que estaban matriculados en la carrera, reduciéndose de alrededor de 110.000 alumnos en 2008 a 29.723 en 2022.

Al mencionar los nuevos inscritos, la situación es aún más alarmante, ya que en el mismo lapso la cantidad de bachilleres que optaron por inscribirse y comenzar la carrera disminuyó 87%, al reducirse de 31 mil estudiantes a poco más de 4.000, según se informa en el comunicado de la UCAB.

El investigador señaló que esta disminución en la matrícula ha influido directamente en la graduación de nuevos docentes. Comentó que, entre 2008 y 2022, el número de egresados de la carrera cayó un 88%, al disminuir de más de 14.900 a solo 1.749.

Inestabilidad salarial y crisis en el rendimiento académico.

El docente Tulio Ramírez mencionó datos mostrados en 2024 por la Federación Venezolana de Educadores, que señalan que el país tiene un déficit de maestros que varía entre 50% y 60%. En este contexto, indicó que esta pérdida masiva de docentes se debe principalmente a los salarios bajos, lo que les obliga a buscar opciones económicas más sostenibles.

Señaló que el éxodo masivo de docentes está impactando el rendimiento de los estudiantes. «La cuestión salarial no es únicamente un asunto administrativo, sino también académico, ya que afecta a la variable que más impacta en la crisis que se experimenta en todos los niveles de educación», añadió.

Como ilustración, presentó información de la Facultad de Ciencias de la UCV que muestra que 6 de cada 10 alumnos de nuevo ingreso en las carreras de esa facultad no aprobaron ninguna asignatura. «De los 573 registrados, 361 (63%) no pasaron ninguna materia. «Este elevado porcentaje de fracaso pone de manifiesto los retos que los estudiantes enfrentan al comenzar su vida universitaria», señaló.

Añadió que, detrás de estas cifras, se encuentra la falta parcial o total de especialistas que enseñen en áreas esenciales como matemáticas y español en la educación básica y secundaria.

De acuerdo con Tulio Ramírez, el secreto para enfrentar la crisis educativa provocada por la renuncia de docentes está en dignificar la profesión. Sostuvo que, únicamente mediante sueldos equitativos y adecuadas condiciones laborales, se logrará motivar a más jóvenes a optar por la educación como profesión, mantener a los profesionales experimentados y asegurar una educación de calidad para todos los venezolanos.

«La labor del docente es muy respetable, sin embargo, es fundamental elevar la dignidad del educador, ya que está siendo severamente menospreciado, lo cual se evidencia tanto en el sueldo como en el financiamiento nacional a la educación, donde se manifiestan las prioridades gubernamentales», aclaró Ramírez.

Finalmente, enfatizó la necesidad de crear e implementar políticas públicas sostenibles y de involucrar a diversos actores sociales en el proceso. Afirmó que es esencial establecer una política de Estado para los próximos quince años, creada y desarrollada por los actores involucrados en la educación, incluyendo academias nacionales, universidades, padres, comerciantes e industriales.

Con Informacion de EL ARAGUEÑO

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