Ciudad Bolívar, 22 septiembre, (batalladeideas.com).- El caimán del Orinoco (Crocodylus intermedius) se encuentra en una situación crítica. La especie, que puede alcanzar más de 5 metros de longitud, enfrenta la amenaza constante de la caza ilegal. Los cocodrilos son capturados por su piel, empleada en el sector de la moda, y por su carne, valorada en ciertas comunidades. Además, se agrega el robo de sus huevos, lo que dificulta la reproducción natural de la especie.
A pesar de que el caimán del Orinoco fue catalogado como en peligro de extinción en 1996, su población actual es preocupante, según informes de la Fundación Venezolana para la Conservación (FUDECI).
Números preocupantes e intentos infructuosos
Actualmente, se calcula que quedan menos de 100 caimanes del Orinoco en el planeta. Todos ellos se agrupan en su forma natural, especialmente en la cuenca del río Orinoco, un ecosistema que comparten Venezuela y Colombia. A pesar de los intentos de biólogos y grupos de conservación, la situación es desalentadora.
Omar Hernández, quien dirige FUDECI, comentó a Reuters que están intentando “salvar esta especie”, mientras que Federico Pantin, director del Zoológico Leslie Pantin, compartió una visión pesimista: “solo estamos postergando la extinción del caimán del Orinoco”.
Un inconveniente que impacta a más especies.
El caso del caimán del Orinoco representa solo un ejemplo de la crisis ecológica que afecta a Venezuela. Otras variedades de cocodrilos, como el caimán costero y el caimán de gafas, también se encuentran en peligro. De las 28 especies de cocodrilos que hay en el mundo, cinco viven en los ecosistemas de Venezuela.
Este inquietante panorama destaca la urgente necesidad de fortalecer los programas de conservación y luchar contra la caza ilegal de la fauna para impedir que este depredador icónico se extinga permanentemente de los ríos sudamericanos.
EL ARAGUEÑO/BDI
