El mandatario de la República Checa, Petr Pavel, ha ratificado una legislación que impide temporalmente otorgar la ciudadanía de esta nación a nacionales rusos. De acuerdo con un comunicado en la página oficial del presidente checo el jueves 6 de febrero, la mayoría significativa de los rusos no podrá acceder a la ciudadanía checa aunque renuncien a su pasaporte ruso.
Sus peticiones de ciudadanía checa serán suspendidas hasta que finalice la guerra en Ucrania. Se establecerá una excepción únicamente para los refugiados políticos y los niños menores de 15 años.
Además, se añadirá un nuevo artículo al código penal que impide la colaboración no autorizada con un país extranjero. Sin embargo, en términos generales, el núcleo del proyecto de ley se centra en el proceso de acogida de refugiados ucranianos en la República Checa.
Este sistema ha sido extendido por un año y otorga a los refugiados acceso a la atención médica pública, a la educación y al empleo. La enmienda brinda a los refugiados que sean económicamente independientes la posibilidad de conseguir un permiso de residencia especial, que les facilitará, a la larga, quedarse en el país de manera permanente.
Al mismo tiempo, el texto dificulta el proceso de ingreso de los niños ucranianos en las instituciones educativas estatales y municipales. Esta regulación de la ley ha sido objeto de críticas en múltiples ocasiones por ser discriminatoria.
Con Informacion de EURONEWS ESPAÑOL
