Banner

Se llama Hilda, tiene 30 años y pare a su hijo en el suelo en plena vía pública.

Redacción Batalladeideas
3 Min Read

Maracaibo, 9 mayo (batalladeideas.com).- La pronta intervención de agentes de Polimaracaibo y de la Unidad de Rescate y Paramédicos del Cuerpo de Bomberos de Maracaibo hizo que la difícil llegada al mundo de un nuevo ciudadano maracaibero, en el aparcamiento de una tienda ubicada en la prolongación Circunvalación 2, se volviera menos extraordinaria y angustiante, ya que actualmente, tanto la madre como el hijo reciben atención en un centro de salud.

Los agentes policiales reconocieron a la mujer de etnia indígena -probablemente yukpa- como Hilda Tepa, de 30 años. En el estacionamiento de Tiendas EPA, ubicado en la prolongación Circunvalación 2, frente a Residencias Villa Delicias, en la zona norte de Maracaibo, esta mujer estaba tirada en el suelo, acompañada por dos pequeñas y desnutridas niñas que, supuestamente, son también sus hijas.

Una llamada telefónica notificó a la policía, que se presentó de inmediato para actuar como ‘parteros’. Ahí no había tiempo para esperar, el pequeño varón ya estaba asomando su cabeza entre las piernas de la mujer y solo había que sacarlo, así que los policías municipales fueron los que ayudaron a extraer al pequeño en esas circunstancias.

Por casualidad, una de las pequeñas niñas, sentada sobre su madre, junto a la recién nacida, miraba con asombro la actuación de los policías, luciendo un vestidito que parecía más bien como si llevara la bandera de los Estados Unidos, mientras otra niña, algo mayor, también observaba eso sin entender del todo lo que sucedía. Existen hogares donde los animales paren en condiciones mucho más favorables, e incluso en ambientes de lujo.

En poco tiempo, las unidades de Rescate y Paramédicos del Cuerpo de Bomberos se hicieron presentes para estabilizar a la madre y a su hijo reciénnacido y trasladarlos de emergencia a un centro de salud para atenderlos de manera adecuada.

Algún cantautor en uno de sus temas expresó: «Los hombres que caminan mirando al suelo y temiéndolo al sol, una mano estirada como mostrando el hambre y el frío que corta los harapos de los pobres del mundo para arañar su cuerpo no puede ser un poema de amor».

Aunque muchos pudieran decir «ellos están acostumbrados a parir así, porque así viven…» nada justifica que un ser humano, una mujer, traiga a un niño al mundo en semejantes condiciones. Alguna responsabilidad debe recaer el alguien o en alguna institución o en el Estado para que, en un país como el nuestro se vean estas cosas.

Afortunadamente, los funcionarios de Polimaracaibo y del Cuerpo de Bomberos actuaron a tiempo por lo realmente riesgoso que resultó este parto, lo que hace preguntarse de manera inevitable: ¿Cuál es el futuro que le espera a esta criatura con un presente tan precario? Ojalá que al menos sea un niño sano y que la madre reciba algún tipo de atención, no solo hoy, sino de manera permanente o al menos hasta que ya pueda ella misma sobrellevar la crianza de este nuevo ciudadano.

Y cabe preguntarse igualmente: ¿Qué hace una mujer apunto de parir, tirada en suelo en la parte trasera del estacionamiento de una enorme tienda de materiales de construcción como EPA en una zona, más o menos acomodada de la ciudad? ¿Cómo es que personas, sean indígenas o no, pueden ‘vivir’ con otros niños pequeños en estos espacios de abandono en la desidia y en completo estado de indefensión y abandono? ¿Cuántos ciudadanos más nacerán así en Maracaibo? Que alguien responda, por favor…!

NOTICIA AL MINUTO/BDI

Comparte este artículo
Deja un comentario

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *