Al menos seis de las 19 víctimas fatales que causó esta semana un ataque militar colombiano contra disidentes de las FARC en el departamento del Guaviare (centro-sur) eran adolescentes, denunció este sábado la Defensoría del Pueblo, que exigió el respeto del derecho internacional, aunque enfatizó que la responsabilidad última recae en los grupos armados que los reclutan.
«Es realmente triste, es la guerra mostrando su dolorosa y cruel realidad, impactando a los más desprotegidos: a niños y niñas reclutados por la falta de resguardo y que ahora son considerados como objetivos militares», afirmó la defensora, Iris Marín, en un comunicado.
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, instruyó esta semana a las Fuerzas Militares a lanzar bombardeos y desmantelar las disidencias de las FARC lideradas por Néstor Vera, conocido como Iván Mordisco, el fugitivo más buscado en Colombia.
Un ataque se registró en el departamento de Arauca, que limita con Venezuela, y otro en Guaviare, una región selvática, dejando un saldo de 19 muertos. Petro y su secretario de Defensa, Pedro Sánchez Suárez, ya habían indicado que entre los muertos podría haber adolescentes.
La Defensoría del Pueblo anunció hoy que seis de las víctimas eran infantes y adolescentes reclutados forzosamente, y señaló que todavía hay cuatro cuerpos no identificados.
Con Información de AGENCIA EFE.
