La decisión de la presidenta de México de enviar un delegado a la ceremonia de posesión de Nicolás Maduro ha generado interrogantes.
A pesar de haber solicitado “transparencia” en las elecciones durante la transición de su administración, ahora parece validar un proceso criticado por Estados Unidos, la Unión Europea y diversas organizaciones internacionales.
Invocando la “autodeterminación de los pueblos”, Claudia Sheinbaum defendió la asistencia mexicana en la toma de posesión del presidente venezolano, diciendo que “son los venezolanos quienes deben decidir su gobierno”. No obstante, la discrepancia es clara.
En julio, durante la transición de la presidencia en México, Sheinbaum demandaba transparencia en los procesos electorales, una demanda que ahora parece ser ignorada.
Con Informacion de NOVA VENEZUELA
