Santiago, 19 julio, (batalladeideas.com).- Carabineros, la Fiscalía y la PDI confirmaron que el asesino a sueldo venezolano, conocido hasta ahora como Osmar Ferrer, se llama en realidad Alberto Carlos Mejía Hernández.
A pesar de contar con una prisión preventiva ordenada por el Octavo Juzgado de Garantía, fue liberado el 10 de julio y en este momento se encuentra prófugo, ocasionando una crisis y un conflicto en las instituciones públicas, cuyas responsabilidades no han sido aclaradas.
El nombre ficticio aparecía en todos los documentos legales, lo que permitió que el acusado de asesinato por contrato eludiera al sistema. Al conocer su auténtica identidad, las fuerzas policiales lanzaron una alerta y organizaron un operativo para localizarlo, advirtiendo que se trata de una persona sumamente peligrosa.
La Fiscalía Metropolitana Occidente indaga cómo pudo salir del establecimiento penitenciario tras apenas 24 horas de haber sido aprehendido, mientras que la Fiscalía Oriente sigue encargada del caso por asesinato.
La identificación de su auténtica identidad se logró gracias a Interpol, lo que permitió confirmar que llegó a Chile de manera irregular y que Osmar Ferrer Ramírez era únicamente un seudónimo. Ante estos nuevos datos, las fiscalías pidieron una nueva orden de arresto y una alerta internacional para localizarlo.
El ministro de Seguridad, Luis Cordero, señaló que la identificación efectiva se logró gracias a la colaboración entre Carabineros, la Policía de Investigaciones y las fuerzas policiales de la región, que compararon las huellas dactilares obtenidas durante el arresto inicial.
Tanto los Carabineros como la Policía de Investigaciones colaboraron en conjunto con las fuerzas policiales de la región. De este modo, se consiguió determinar la auténtica identidad del acusado a partir de las huellas dactilares recolectadas el día de su arresto«, precisó la autoridad, añadiendo que esto se pudo verificar «con las autoridades de Venezuela«, que ratificaron la información.
GLOBOVISION/BDI
