Madrid, 18 enero, (batalladeideas.com).- En los últimos vagones del tren Iryo que descarrilaron en Adamuz invadieron la vía contraria por la que en ese momento circulaba un alta velocidad de Renfe y, tras un impacto «terrible», dos vagones de este último tren salieron despedidos.
Al menos diez personas han fallecido, alrededor de 25 sufren heridas graves y un número indeterminado podría estar aún atrapado tras el descarrilamiento de dos trenes de alta velocidad en Adamuz (Córdoba), según comunicaron a EFE fuentes vinculadas a la investigación.
El incidente ocurrió cuando un tren de la compañía Iryo que se dirigía a Madrid descarriló poco más de una hora después de haber partido de Málaga (sur) y cruzó la vía adyacente, donde transitaba otro tren de la estatal Renfe Alvia en ruta Madrid-Huelva, el cual también descarriló.
De estos siete fallecidos, tres iban en un tren Alvia y dos en el Iryo, que en total transportaba 317 personas y que se descarriló e invadió la vía adyacente, mientras que actualmente se ignora en qué tren viajaban los últimos dos confirmados fallecidos.
El titular español de Transportes, Óscar Puente, comentó que los últimos coches del tren Iryo que descarrilaron en Adamuz cruzaron la vía opuesta por donde en ese instante transitaba un alta velocidad de Renfe y, tras un choque «horrendo», dos coches de este último tren fueron arrojados, generando un número de víctimas que «no se puede verificar» todavía.
Puente está monitoreando toda la información del accidente de tren en el Centro de Gestión de Red H24 de Adif, la empresa ferroviaria estatal en Madrid, y desde ahí indicó en su cuenta de X que la última información desde Córdoba es «muy grave».
El efecto «ha sido devastador», y causó que «las dos primeras unidades del tren de Renfe salieran proyectadas como resultado de ello». «La cantidad de víctimas no se puede verificar en este instante.» «Lo esencial en este momento es apoyar a las víctimas», destacó el ministro.
GLOBOVISION/BDI
