Ohio, 25 junio, (batalladeideas.com).- La venezolana Keyla Márquez compartió detalles sobre los instantes de terror que experimentó tras el intento de su expareja de quitarle la vida, asestándole 28 puñaladas en una calle de West Valley, Utah.
Ese día, el hombre, igualmente de nacionalidad venezolana, la aguardó en su auto y cuando ella se subió, rompió la ventana y empezó la agresión. Ender Vicente Pacheco Hernández realizó el violento ataque, aunque en el automóvil estaba también su hijo de 9 años.
«Comencé a correr y gritaba ‘socorro, ayúdenme’, pero nunca solté mi teléfono y estuve siempre en la llamada con el 911. Él tomó, me tiró del cabello y de un brazo y me apuñaló por todas partes. Lo que más me interesaba eran las áreas mortales como los pulmones, la espalda, el rostro. «Quería arruinarme la cara», comentó en una entrevista con Telemundo.
«Mi hijo se acercó y le dijo ‘papá, por favor, ya déjala’, y él le contestó ‘ya la voy a dejar’, pero aun así sentía que yo iba a seguir viva y me dio la última puñalada, empecé a debilitarme y a perder la respiración, momento en el que caí al suelo», narró la mujer.
Aunque había varias personas presentes en el lugar, nadie se animó a detener al hombre por miedo a ser lastimados. «Cuando me vio sangrando, él dijo ‘la maté’ y por eso me dejó ir».
Luego de la agresión, el migrante venezolano trató de huir en su automóvil, pero la policía lo interceptó poco después. En este momento, está siendo acusado de agresión agravada, violación de una orden de restricción y violencia doméstica en presencia de menores.
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