”TRES ETAPAS DE LA RESTAURACIÓN”
Juan 5:8
8 Jesús le dijo: Levántate, toma tu lecho, y anda.
LO QUE JESUS DICE ES:
Mucha gente tiene duda si es Jesús el que está hablando… cuando Jesús habla algo acontece: Hay cielos abiertos, favor sobre nuestras vidas, milagros se sueltan, carácteres son transformados… cuando Jesús habla todo pasa.
PERO: ¿ QUE ESTA HABLANDO JESUS ?
- ¡LEVANTATE!
Es una orden profética; es una manifestación sobrenatural; es una declaración de Dominio.
La enfermedad había torturado a este hombre por muchos años, pero la orden fue dada para que ocurrieran varias cosas:
- Su cuerpo fuera restaurado,
- La enfermedad retrocediera,
- Su fe sería resucitada,
- No volvería a ser el mismo.
Por eso es que Dios esta diciéndole a mucha gente: ¡Levántense! Porque gente postrada no conquista.
- ¡Toma tu lecho!
En otras palabras Jesús le dijo:
¡Asume responsabilidad!
¡Haz lo que puedes hacer!
¡Toma lo que es tuyo!
Mucha gente quiere ser restaurada sin tomar su lecho. Tomar el lecho significa que yo debo hacer lo que me toca: Pedir perdón, dejar hábitos, cambiar patrones de conducta, despojarme del viejo hombre, derribar fortalezas mentales, salir de la estructura de pobreza…
Cada quien debe asumir responsabilidad sobre su carácter, su temperamento, su comportamiento, sus decisiones, sus actitudes. La obra del Espíritu Santo y la Palabra de Dios llegan hasta donde está el lecho (La responsabilidad) que se debe tomar.
La orden de salvación, de sanidad, de liberación y de prosperidad ha sido dada, pero el lecho lo tomamos nosotros para que haya una obra completa.
- ¡Anda!
Ahora tú puedes tener fe, ahora tu puedes conquistar, ahora puedes hacer cosas sobrenaturales.
No se trata de tener todas las capacidades en un mismo llamado, pero es un proceso que debes adoptar cada día… debes crecer más mientras avanzas, debes conquistar más mientras avanzas, debes madurar más mientras avanzas.
O sea, el andar nunca se detiene, pero mientras lo haces debes desarrollar las habilidades que antes no tenías.
Pedirle a una persona que tiene patrones de conducta por más de 30 años que cambie al sonido de la Palabra profética, es casi imposible… Cristo estaba iniciando un proceso de resurrección de fe, de cambio de hábitos y de ser quien siempre debió ser.
No somos restaurados inmediatamente en ningún área, se necesita oír la voz de fe cada día diciendo: “¡Levántate!”
Tenemos que tomar el lecho y ser responsables de nuestra propia salvación, sanidad, liberación y prosperidad; no podemos seguir dependiendo de otros para avanzar, ya Jesús hizo su obra, nos toca a nosotros.
“Tomar Nuestro lecho”; por último, tenemos que “Andar” porque en el Reino todo avanza y si nos detenemos nos enfermamos. El Reino está en constante movimiento.
