El Gobierno de Trinidad y Tobago ha intensificado su política migratoria hacia los venezolanos, disminuyendo notablemente la concesión de permisos laborales en 2025. Según las cifras oficiales divulgadas por el Ministerio de Seguridad Nacional, las autorizaciones disminuyeron de 4.275 en 2024 a únicamente 757 en el presente año, lo que representa una reducción del 82 % que indica el deterioro de las relaciones bilaterales entre Puerto España y Caracas.
El Ministerio comunicó que únicamente se llevaron a cabo dos días de entrega de permisos en el año: uno en marzo, con 480 documentos otorgados, y otro en junio, con 277. Los beneficiarios podrán trabajar legalmente hasta diciembre de 2025, sin embargo, miles de venezolanos no fueron incluidos en el proceso.
La resolución representa un retroceso comparado con la política de recepción establecida en 2019, cuando Trinidad y Tobago puso en marcha el Marco de Registro de Migrantes, que posibilitó la regularización de más de 16.500 venezolanos. En años posteriores, muchos renovaron su estatus anualmente, aunque en un ambiente de creciente tensión social y acusaciones de explotación laboral, xenofobia y deportaciones.
De acuerdo con grupos locales, la disminución de permisos ha puesto a muchos migrantes en una situación irregular, lo que incrementa su vulnerabilidad. Asimismo, la violencia hacia esta comunidad continúa siendo un tema de preocupación: desde 2020, han sido asesinados 55 venezolanos en el país, incluyendo 10 casos de mujeres, muchos de ellos relacionados con disputas ligadas al narcotráfico.
Con Información de NOTICIA AL MINUTO.
