Las nuevas políticas restrictivas incrementan la tensión comercial entre estas dos potencias, creando incertidumbre en los mercados globales.
Estados Unidos y China intensificaron su disputa comercial después del anuncio del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre la opción de cesar la adquisición de aceite de cocina a la nación asiática. Esta alerta aparece tras la decisión de Beijing de detener sus compras de soja estadounidense, complicando aún más la ya enredada relación entre ambas economías.
En sus plataformas sociales, el presidente indicó: “Estamos evaluando poner fin a los intercambios con China vinculados al aceite de cocina y otros productos comerciales, como respuesta”. «Por ejemplo, podemos fabricar nuestro propio aceite de cocina sin necesidad de adquirirlo de China”, escribió Trump.
Las importaciones de grasas animales, aceites refinados y aceites usados en Estados Unidos han aumentado significativamente en años recientes, según cifras oficiales mencionadas por Bloomberg. Estos productos, esenciales para los biocombustibles, llegan en grandes cantidades desde China, que en 2024 logró cifras récord de exportación al mercado estadounidense, según el Departamento de Agricultura.
Con Informacion de INFOBAE.
