Washington, 15 feb (batalladeideas.com).– El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a permitir la extracción de petróleo y gas en 625 millones de acres federales que su predecesor, Joe Biden (2021-2025), había prohibido para ese propósito.
«Las reinstalamos como parte de nuestra nación. «Lo que llevaron a cabo fue horrendo, verdaderamente horrendo», afirmó el líder republicano en el Despacho Oval de la Casa Blanca.
El titular de Interior, Doug Burgum, expresó que dichas propiedades «no son de los burócratas de Washington de la administración anterior»: «Garantizaremos un retorno de la inversión para el pueblo estadounidense», afirmó.
Trump reanuda las perforaciones en los océanos.
El 6 de enero pasado, mientras aún era presidente, Biden firmó dos memorandos que prohibían la perforación de petróleo y gas natural en determinadas zonas del océano Atlántico, el océano Pacífico, el mar de Bering y el golfo de México, que la administración de Trump denominó golfo de América.
El área protegida incluía aproximadamente 625 millones de acres y poco después de la firma de esa orden, Trump, entonces presidente electo, declaró que la iba a anular.

El anuncio de este viernes coincidió con la firma de una orden ejecutiva de Trump que destaca que «Estados Unidos ha sido bendecido con una abundancia de recursos naturales y es líder en tecnologías e innovación energéticas que son fundamentales para la prosperidad económica y la seguridad nacional del pueblo estadounidense», así como de sus socios y aliados.
Constitución de consejo.
Ese decreto estableció la formación de un Consejo Nacional de Dominio Energético, el cual será dirigido por Durgum.
Entre sus responsabilidades estará asesorar al presidente sobre cómo ejercer su autoridad de la mejor manera para incrementar la producción de energía y asegurar que EE.UU. mantenga su dominio energético, así como ofrecerle recomendaciones para optimizar los procesos de autorización, producción, generación, distribución, regulación, transporte y exportación de todas las formas de energía de EE.UU., incluidos los minerales críticos.

Asimismo, estará en sus manos proporcionar una estrategia nacional de liderazgo energético con el objetivo de producir más energía, mejorar las inversiones del sector privado y facilitar la cooperación de este último con el Ejecutivo federal.
Con Informacion de EFE
