- Si sientes que tu productividad se ha estancado, detenerte y hacer las preguntas adecuadas pueden ser la clave para recuperarla.
- No todas las tareas son tan importantes, ni las pequeñas tareas son tan intrascendentes. La clave está en contextualizar las tareas y priorizar.
Parar, dar un paso atrás y analizar el escenario es la mejor forma de optimizar los procesos para seguir adelante, dedicando energía a lo que realmente importa para conseguir los objetivos y dejar a un lado lo que no. La clave es hacerse las preguntas adecuadas.
¿Cuándo fue la última vez que te sentiste productivo?
Las personas no somos máquinas, por lo que la productividad no se mantiene inalterable y sufre subidas y bajadas a lo largo de la semana o los meses. Depende de tu estado físico, emocional. Hacerte esa pregunta te permite definir escenarios de productividad en el pasado, que es posible que no se estén dando en el presente.
Recordar cuándo fue la última vez que sentiste que tu productividad se había disparado y analizar aquel escenario te pueda ayudar a replicar aquel escenario en el presente y propiciar una situación en la que tu productividad vuelva a sus niveles aceptables.
Con Informacion de XATAKA
