El caso pone de relieve la vulnerabilidad de altos funcionarios e investigadores de organismos financieros clave frente a tácticas de infiltración no convencionales y operaciones de inteligencia dirigidas al sector gubernamental.
Un execonomista sénior de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) fue sentenciado a 38 meses de prisión federal tras verse involucrado en un esquema de manipulación e ingeniería social orquestado por un presunto agente de inteligencia chino, según reveló una investigación de CNBC.
John Rogers, de 65 años, fue declarado culpable de rendir declaraciones falsas a los investigadores federales.
Aunque resultó absuelto del cargo de conspiración para cometer espionaje económico, el fiscal federal Nicholas Hunter describió el caso ante el jurado como un expediente complejo: «Hubo sexo, dinero, manipulación, reuniones secretas en China, identidades falsas, mentiras y engaño. Pero esto ocurrió en la vida real».
La trampa de ingeniería social
El origen del caso se remonta a 2013 durante una conferencia en Shanghai, donde Rogers conoció a un sujeto identificado como «Hummin Lee», cuya identidad real corresponde a Jin Chuan, un presunto operativo de la inteligencia china.
Aprovechando la condición de padre soltero de Rogers, el entramado lo vinculó a través de una plataforma de citas con Yu Liu («Yu Yu»), una mujer 24 años menor que él.
Lee organizó y financió conferencias remuneradas para el economista en China, gestionó trámites personales para la pareja y planificó su boda en Hong Kong en 2018.
Rogers llegó a manifestar a los investigadores que «le debía todo» a Lee.
Filtración de datos de la Fed y extorsión
Según la fiscalía, Rogers facilitó material del ente emisor estadounidense a Lee durante varios años. Por su parte, los abogados defensores argumentaron que el economista actuó como un académico ingenuo y que la información compartida carecía de valor estratégico.
El caso salió a la luz pública en 2020, cuando Rogers fue objeto de un chantaje por parte de ciberdelincuentes que amenazaron con difundir fotografías íntimas suyas.
Al denunciar la extorsión ante la Oficina del Inspector General de la Reserva Federal, Rogers negó haber compartido información restringida de la institución, aseveración que posteriormente se comprobó que era falsa.
Con Informacion de BANCA Y NEGOCIOS.
