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Un equipo de científicos confirma que la rotación de la Tierra puede generar electricidad.

Redacción Batalladeideas
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San Francisco, 09 abril, batalladeideas.com.- Este desarrollo, dado a conocer en Physical Review Research y resaltado por la American Physical Society, desafía casi dos siglos de acuerdo.

Un grupo de investigadores de Princeton y el Instituto Tecnológico de California (Caltech) ha mostrado de manera experimental que es factible, produciendo una corriente eléctrica pequeña pero continua únicamente a partir del movimiento de rotación del planeta.

El secreto del experimento radica en emplear un cilindro vacío de ferrita de manganeso-cinc (un tipo de material magnético blando), diseñado con una geometría específica y características que evitan que el sistema desactive por sí solo el efecto deseado. Al orientar este cilindro de manera exacta en relación con el campo magnético terrestre y la dirección de rotación del planeta, comienza a producir una corriente continua de aproximadamente 17 microvoltios, tal como anticipaba una teoría publicada en 2016 por los mismos autores.

Este progreso, presentado en Physical Review Research y resaltado por la American Physical Society, desafía casi dos siglos de acuerdo. La teoría clásica afirmaba que cualquier esfuerzo por usar el campo magnético terrestre para producir electricidad fracasaría debido a la redistribución inmediata de cargas en los conductores, que anularía cualquier fuerza electromotriz. Sin embargo, el enfoque reciente muestra que, si se altera esta simetría con una topología adecuada, el efecto puede manifestarse.

Los científicos realizaron exhaustivas verificaciones para eliminar posibles fallos. Se evaluaron y ajustaron posibles interferencias como el efecto Seebeck (voltajes térmicos), campos eléctricos alternos de 60 Hz o señales de radiofrecuencia.

Asimismo, experimentaron con versiones alteradas del dispositivo, como cilindros sólidos o materiales con distintas características, que no producían corriente, lo que confirma la validez del diseño original. Asimismo, realizaron el experimento en una segunda ubicación para confirmar que no era una anomalía local.

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