Cúcuta (Colombia), 7 dic .- El rostro de Beatriz Patiño tiene un antes y un después. Su vida ya no es la misma desde aquel día de enero de 2018 cuando su hijo Juan Carlos Churio Patiño desapareció en la ciudad colombiana de Cúcuta, pero ella mantiene viva la esperanza de encontrarlo con la ayuda de la ‘Ruta BUScadora’.
El joven, que en ese momento tenía 32 años, salió a buscar trabajo en una lavandería junto con dos amigos y nunca regresaron.
Desde entonces, su madre vive con el dolor de no saber nada de él. Lo ha buscado en todas partes y lo único que ha podido saber es que «unos hombres se los llevaron en una camioneta».
Las desapariciones forzadas en Colombia ocurren así: un día cualquiera las personas salen de casa y nunca regresan, como le ocurrió a Yoni Edilberto Rodríguez Cruz, desaparecido en el municipio El Tarra el 1 de diciembre de 2013, y a Sergio Abril Torres, visto por última vez en 2010 en el sector de El Escobal, en una de las trochas entre Colombia y Venezuela, mientras trabajaba como mototaxista.
Estas historias fueron escuchadas una vez más en Cúcuta, capital del departamento de Norte de Santander, donde esta semana llegó el autobús ‘Ruta BUScadora’, de la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD).
Con Información de la AGENCIA EFE.
