Banner

Una amenaza letal ya afectaba a los humanos hace 5.500 años.

Redacción Batalladeideas
1 Min Read

Moscu, 23 junio (batalladeideas.com).- Un análisis de ADN antiguo extraído de los dientes de 46 personas enterradas cerca del lago Baikal, en Siberia, detectó en 18 de esos restos rastros de la bacteria causante de una grave infección mortal.

La bacteria responsable de la peste ya ocasionaba epidemias mortales en comunidades de cazadores-recolectores hace 5.500 años, mucho antes de las grandes pandemias históricas vinculadas a ratas y ciudades medievales densamente pobladas, según un estudio en el que participó la Universidad de Copenhague (Dinamarca).

En el estudio, publicado en la revista Nature, los científicos examinaron ADN antiguo obtenido de los dientes de 46 individuos sepultados en cuatro cementerios próximos al lago Baikal, en Siberia (Rusia). En 18 de esos fósiles hallaron indicios de ‘Yersinia pestis’, la bacteria que causa la peste.

Los investigadores también notaron que muchas de las víctimas eran menores de edad. Al integrar la información genética con las dataciones de radiocarbono y estudios arqueológicos, llegaron a la conclusión de que varios integrantes de una misma familia —como hermanos o padres con hijos— fallecieron casi simultáneamente y fueron sepultados en conjunto.

En oposición a lo que se pensaba.

El profesor Eske Willerslev indicó que esto constituye «la primera prueba de que estas primeras cepas de peste eran verdaderamente letales». Hasta ahora, se pensaba que las variantes más antiguas de la enfermedad eran menos graves y que solo se volvieron mortales con el desarrollo de la agricultura, las ciudades y la propagación a través de pulgas de roedores.

No obstante, este descubrimiento va en contra de esa noción. Los hallazgos sugieren que los episodios de peste podrían generarse en pequeñas comunidades de cazadores-recolectores, tal vez debido a su cercanía con marmotas, que son portadoras de la bacteria.

Esto apoya la teoría de que la peste se originó inicialmente en Asia Central o en el noreste de Asia antes de diseminarse por Eurasia.

Los científicos también hallaron un superantígeno singular en estas cepas antiguas, que podría haber provocado respuestas inmunitarias extremadamente fuertes y hecho la enfermedad aún más amenazante.

RT ESPAÑOL/BDI


Comparte este artículo
Deja un comentario

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *