17 Feb (batalladeideas.com).- Al mencionar a Sir Isaac Newton, su contribución a la ciencia es innegable. Ejemplo de esto son la ley de gravitación universal, los fundamentos del cálculo o sus investigaciones sobre la luz. Hoy, casi tres siglos tras su fallecimiento, descubrimos un nuevo aspecto del célebre científico. Una carta redactada por el británico en 1704 ha reavivado el debate sobre su pronóstico de que el mundo tal como lo conocemos podría concluir en el año 2060.
A lo largo de su existencia, Newton asignó un tiempo significativo al análisis de escritos religiosos. Su interés no se restringía a una simple creencia, sino que aplicaba a las Escrituras la misma exactitud matemática que a sus investigaciones científicas. En su carta, Newton sostiene que los «1.260 días» referidos en el Libro de Daniel no deben tomarse de manera literal, sino que deben ser comprendidos como años.
De acuerdo a sus estimaciones, este lapso debía iniciarse desde el año 800 d.C., cuando Carlomagno recibió la coronación como emperador del Sacro Imperio Romano. Al añadir 1.260 años, Newton determinó que 2060 podría ser el año del fin del mundo. No obstante, el propio científico señalaba que esta interpretación no debía considerarse como una verdad absoluta, sino como un intento de organizar las numerosas especulaciones que existían en su tiempo sobre el apocalipsis.
«Por lo tanto, los tiempos y la media de un tiempo suman 42 meses o 1.260 días o tres años y medio, considerando doce meses por año y 30 días por mes, tal como se hacía en el Calendario antiguo», se expresa en la carta.
«Los días de las Bestias de corta vida, al estar puestos por los años de los reinos vividos, el período de 1260 días, si se data de la conquista completa de los tres reyes en el año 800 d.C., terminará en el año 2060 d.C. Puede terminar más tarde, pero no veo ninguna razón para que termine antes», señaló en el escrito Newton.
«Esto lo menciono no para afirmar cuando será el tiempo del fin, sino para poner fin a las temerarias conjeturas de hombres fantasiosos que predicen con frecuencia al tiempo del fin, y al hacerlo desacreditan las sagradas profecías tan a menudo como fallan sus predicciones», sentencia
La carta de Newton no detalla qué forma tomaría este supuesto fin del mundo. No habla de desastres naturales, guerras o cataclismos cósmicos. Algunos historiadores creen que su predicción no aludía a un final catastrófico, sino más bien al fin de un sistema político o religioso. Newton era un firme crítico del poder papal y del dogmatismo religioso, por lo que su referencia al año 2060 podría interpretarse como el fin de una era y el comienzo de otra, más acorde con su visión racionalista del mundo.
Con Informacion de EL DEBATE
