El proceso de deportación y expulsión impulsado por el gobierno de Donald Trump contra migrantes venezolanos detenidos en el contexto del Tren de Aragua presenta numerosas inconsistencias y ellas se alinean con múltiples testimonios de madres y esposas que identificaron a sus seres queridos.
Algunas de las muchas fotos que registraron la entrada de los 238 criminales, supuestamente pertenecientes a la organización internacional transnacional, llevados al Centro de Confinamiento para Terroristas con la cabeza completamente rapada.
Y menciona como ejemplos los casos de Francisco Javier García, un barbero de 24 años originario de Maracay, estado Aragua, sin antecedentes criminales, quien fue identificado por su madre en Venezuela entre el grupo de prisioneros deportados mientras veía televisión.
Asimismo, el de Arturo Suárez Trejo, músico y productor caraqueño con seis años residiendo en Santiago de Chile, quien fue arrestado en Carolina del Norte por un tatuaje de un colibrí.
“Ciertamente no son criminales ni pertenecen al Tren de Aragua como otros cuyos parientes intentan proteger su integridad ante los medios”, manifiesta Achkar, quien se expresa con desconfianza sobre la implementación de la Ley de Enemigos Extranjeros, que se remonta a 1798.
Concede al presidente de Estados Unidos el poder de arrestar y deportar a extranjeros en caso de guerra declarada o de una “invasión” o “incursión depredadora”, tal como explica la revista independiente estadounidense ‘Just Security’.
“Lo he dicho siempre, si queremos acabar con la migración irregular hay que acabar con régimen de Nicolás Maduro y millones de venezolanos regresaran al país cuando retorne la libertad. “Ahora, en torno de lo que viven millones de migrantes con el gobierno de Donald Trump creo que en los Estados Unidos el Estado de Derecho se terminara imponiendo”
Con Información de CACTUS 24.
