Según el especialista en ganadería bufalina y consultor de las asociaciones ganaderas nacionales, Carlos Calles, el sector tiene potencial para competir a nivel internacional en el mercado de carne magra. La carne magra se define como los cortes de carne que tienen un bajo contenido de grasa, los cuales provienen de la utilización de técnicas ganaderas específicas. En la charla que sostuvo Calles en Fedecámaras radio, consideró que la producción ganadera local cuenta con las condiciones necesarias para adaptarse a estos estándares.
«Al manejar ganado que se encuentra en corrales o establos, cuya dieta principal son los cereales, se genera una carne con un alto contenido de grasa intramuscular.» Esto, evidentemente, cuenta con su demanda y sus consumidores. Sin embargo, también hay muchas personas que buscan carne magra y con bajo contenido de grasa. Esas carnes magras provienen generalmente de animales que son alimentados en pastizales. «Esto es lo que nos queda a nosotros en Venezuela», afirmó Calles.
Venezuela cuenta con 33 millones de hectáreas de pastizales adecuadas para la cría de ganado. Por consiguiente, la estrategia podría modificarse y no enfocarse en rivalizar con grandes productores de carne a granel, sino en el mercado de la carne con bajo contenido de grasa. No obstante, el principal obstáculo que enfrenta el sector ganadero para acceder al mercado internacional sigue siendo la ausencia de una certificación que valide al país como libre de fiebre aftosa.
Asimismo, en la entrevista que Calles tuvo en el programa «Análisis de Entorno» con los periodistas Juan Carlos Salas y Betania Pérez, comentó que es necesario estandarizar otros procesos para permitir la exportación de carne. «Es imprescindible llevar a cabo lo requerido para uniformar la elaboración de productos cárnicos y lácteos. Es necesario certificar la calidad, la seguridad y, naturalmente, que el procedimiento sea respetuoso con el medio ambiente.
Con Informacion de EL ARAGUEÑO.
