Maracaibo, 12 mayo, batalladeideas.com.- La expansión del verdín en el Lago de Maracaibo y los constantes derrames de petróleo en las costas de Falcón ponen en riesgo la salud de los ecosistemas y de los habitantes de las áreas impactadas.
El empeoramiento del medio ambiente progresa en medio de la ineficacia del Estado venezolano para reducir los riesgos. Los cuerpos de agua en riesgo cruzan límites nacionales y, por esta razón, su conservación requiere acciones coordinadas de los gobiernos implicados.
A través de dos reportajes, Medianálisis trató dos temas poco considerados por las autoridades y, de hecho, por las oenegés enfocadas en la protección del medio ambiente: el primero, el flujo de aguas residuales por el río Catatumbo que llegan al Lago de Maracaibo y que aumentan el fósforo y el nitrógeno que fomentan el verdín, y el segundo, la probabilidad de que los derrames de petróleo en Venezuela impacten a Aruba.
Aunque las autoridades de Venezuela continúan negando información, las de Colombia y Aruba no consideran prioritario el control del verdín y los derrames de petróleo.
Los pactos binacionales e internacionales para la conservación de los cuerpos de agua transfronterizos han estado sujetos a las tensiones diplomáticas entre las naciones que comparten ríos y mares. No obstante, la indiferencia no reduce la seriedad del problema, sino que, al contrario, la agrava.
Las comunidades zulianas y falconianas cuyos estilos de vida han sido alterados son las principales afectadas. En Santa Rosa de Agua, por ejemplo, los residentes padecen problemas cutáneos en cada temporada de verdín. Los pescadores de Falcón, a su vez, se ven forzados a trasladarse por tierra y mar en busca de aguas limpias de contaminantes por los derrames.
Entre quienes se ven más afectados prevalece la sensación de desamparo. En palabras de un pescador de Río Seco: “En el pasado, cuando sucedían los derrames.
EL ARAGUEÑO
