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“Con poco sueño, sentimos más hambre y nos cuesta parar de comer”.

Redacción Batalladeideas
2 Min Read

Qué ocurre con las hormonas y el peso corporal cuando se duerme menos de seis horas.

Especialistas en medicina del sueño explican a Infobae que descansar mal afecta la saciedad, altera el manejo de la glucosa y favorece elecciones dulces o grasas.

Una noche corta puede dejar una señal al día siguiente: más hambre, menos sensación de saciedad y una mayor inclinación por alimentos dulces o grasos. Detrás de esa reacción no hay solo cansancio. Dormir pocas horas puede alterar las hormonas que regulan el apetito y favorecer el aumento de peso, según explicaron a Infobae especialistas en medicina del sueño.

La relación entre el descanso y el peso corporal incluye varios factores. La cantidad de horas de sueño influye en las señales que recibe el cerebro sobre cuándo comer y cuándo detenerse, pero también incide en el manejo de la glucosa —el azúcar que circula en sangre— y en el nivel de actividad física del día siguiente.

Dormir poco aumenta el hambre y reduce la saciedad
Uno de los mecanismos centrales involucra a la grelina y la leptina, dos hormonas vinculadas al apetito. La grelina estimula la sensación de hambre, mientras que la leptina interviene en la percepción de saciedad.

Mirta Averbuch, médica neuróloga y especialista en Medicina del Sueño, explicó que “dormir pocas horas altera dos hormonas: la grelina, que da hambre, y la leptina, que produce saciedad”. Según detalló, cuando una persona no descansa lo suficiente, aumenta la grelina y disminuye la leptina.

Fuente: INFOBAE.

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