La insatisfacción hacia Javier Milei también se manifestó en legisladores, senadores y gobernadores adversarios, quienes aprovecharon la oportunidad para manifestar su repudio a la política económica impulsada por el presidente.
Cuando el presidente Javier Milei ingresó al Congreso de Argentina, fue recibido con cacerolazos y gritos de individuos que condenan su política de reducciones y modificaciones que han provocado un incremento en los índices de pobreza y desempleo en la nación.
Javier Milei ingresó al recinto legislativo bajo un robusto sistema de seguridad, que no impidió que la acción de protesta se oyera durante la transmisión oficial del discurso del presidente argentino para dar inicio al nuevo ciclo de sesiones.
En contraste con el 2024, Javier Milei pronunció su discurso en un encuentro semivacío, con la presencia de casi la mitad de los legisladores y una escasa presencia de gobernadores e invitados especiales.
Victoria Villarruel, la vicepresidenta, fue la encargada de acoger oficialmente a Javier Milei para dar su discurso de apertura de las sesiones ordinarias de Congreso.
Durante su discurso, el mandatario de Argentina afirmó que en los próximos días pedirá a los legisladores y senadores su respaldo para un nuevo pacto con el Fondo Monetario Internacional (FMI)
Milei enfocó su discurso en la agenda de seguridad y económica, repasó los éxitos tributarios y pidió la unión entre «todos los sectores de la política».
Además, reconoció que requiere el respaldo legislativo de la oposición para progresar en las reformas que pretende implementar, aunque alertó que si no lo consigue, continuará realizándolo por sí mismo.
Además, aseguró que intentará abandonar el Mercosur y establecer un acuerdo de libre comercio con Estados Unidos, además de una eventual modificación del Código Penal y las normativas migratorias, y suprimir las leyes de cupo.
En el discurso de Milei se subrayaron aspectos como la disminución de la capacidad de compra de las pensiones, la disminución de los fármacos gratuitos, el incremento de la medicina prepaga o la desfinanciamiento de la educación, la ciencia y la salud.
No se evidenció tampoco la ausencia de debate en el Congreso sobre el Presupuesto Nacional o el reclamo por la soberanía de las Islas Malvinas, una constante en las declaraciones presidenciales.
«Si este Congreso eligiera no acompañar de forma mayoritaria al Gobierno nacional, sepan que eso no detendrá el proceso de cambio. Lo vamos a hacer librando la batalla que haya que librar en todos los frentes. Y nunca, pero nunca nos rendiremos», alertó Milei previamente al término de su intervención.
Con la información de teleSURtv.net.
