Madrid, 9 feb (batalladeideas.com).- Pacientes “sancionados”, sujetos durante semanas, aislados y expuestos a abusos, son algunas de las atrocidades halladas en una revisión hecha el pasado septiembre en un hospital psiquiátrico de Galicia, en el noroeste de España, y cuyo informe se ha dado a conocer este jueves.
Durante una inspección sorpresiva del Defensor del Pueblo, se identificaron prácticas irregulares en el hospital de La Robleda, un centro privado de Salud Mental y tratamiento de Toxicomanías ubicado en A Coruña, que también atiende a pacientes de la sanidad pública.
Dos especialistas entrevistaron a empleados y pacientes, analizaron la documentación del centro y las grabaciones de las cámaras de seguridad para crear un informe, al que ha accedido EFE, que muestra una «mala praxis» persistente.
El informe menciona las contenciones como una «costumbre común», a veces «durante semanas», en las que el paciente solo se libera para su aseo personal. Los expertos ofrecen dos ejemplos claros: la contención de una persona calmada, sin agresión y que coopera; y otra restricción que se prolongó por 9 días, seguida de otros 3 de aislamiento en su hogar.
«Aislar» es otra «práctica habitual» sin respaldo legal, que no se encuentra en circulares ni en documentos internos, explican. Se centran en los niños, ya que para este grupo se cierran dos salas del centro, creando un “espacio diferenciado falso”, con acceso a un cuarto y a una pequeña sala, y no al resto, lo que genera un “riesgo aún mayor en una fase crítica”.
Posibilidad de maltratos: Para corregir las malas prácticas mencionadas, enfatizan la importancia de intensificar la precisión en la identificación de casos de posible agresión sexual. Se menciona la denuncia de una mujer que cuenta que le tocan sus partes íntimas y recibe insultos, pero no se indica ningún “resultado” de la verificación de la veracidad del testimonio mediante las cámaras que operan 24 horas en la mayoría de los lugares.


De igual manera, los expertos mencionan un rendimiento “especialmente anómalo” de estas cámaras. Asimismo, existe un abuso de “politerapia con antipsicóticos” y un uso de la cama de los pacientes ingresados como “cama de contención”, lo que les obliga a descansar en un lecho donde han experimentado episodios de forma “altamente traumática”.
En el instante de la revisión, el centro tenía 94 pacientes y solo una psicóloga asignada para atenderlos a todos.
Entre los pacientes admitidos destaca el caso de uno que estuvo hospitalizado durante “once años” y otro que fue internado aun cuando en las 185 páginas de sus registros clínicos se mencionaba “hasta 1.798” veces que estaba estable, “sin cambios”. Los inspectores destacan la prolongada duración de los internamientos involuntarios y la ausencia de un protocolo de evaluación y proceso diagnóstico.
Con Informacion de EL ARAGUEÑO
