Moscú, 13 agosto, (batalladeideas.com).- Indica que la estrategia nuclear de Rusia «aparentemente está en un momento decisivo» y señala dos tendencias.
Rusia eliminó la semana pasada la moratoria sobre el despliegue de misiles de corto y medio alcance, vigente desde 2019, impuesta tras la salida del tratado internacional sobre Fuerzas Nucleares de Rango Intermedio (INF) que eliminaba ese tipo de armamento, firmado en 1987 entre la Unión Soviética y Estados Unidos.
Igualmente, advirtió que emplearía estas armas si lo consideraba necesario. «Rusia ya no se ve restringida por nada.» «Se cree con la autoridad, si es preciso, para implementar las acciones adecuadas», advirtió Dmitri Peskov, representante de la Presidencia rusa.
Frente a este contexto, el Royal United Services Institute (RUSI) indica en un informe reciente que la estrategia nuclear de Rusia «se encuentra posiblemente en un momento crucial» e identifica dos tendencias que, aunque ya existían antes de la guerra en Ucrania, se han intensificado desde el inicio del conflicto.
La primera consiste en «la percepción de un incremento en la habilidad estadounidense para fijar objetivos de contrafuerza, empleando una mezcla de capacidades nucleares y convencionales». Es importante señalar que Estados Unidos ofrece la mayor parte de la disuasión nuclear de la OTAN.
La segunda se enfoca en «la posibilidad de que el fortalecimiento de las defensas aéreas y antimisiles en el teatro de operaciones europeo represente un desafío para los conceptos rusos previos a la guerra en Ucrania respecto al uso calibrado o dosificado de armas nucleares en el contexto de un conflicto regional».
En otras palabras, Moscú teme que Washington logre atacar sus fuerzas estratégicas antes de que Rusia tenga la oportunidad de reaccionar, y que las defensas europeas restrinjan la efectividad de los ataques nucleares. Rusia y EE. UU., en conjunto, poseen alrededor del 90% de las armas nucleares globales.
HUFFINGTONPOST/BDI
