Ottawa, 31 marzo batalladeideas.com.- «La geografía nos convirtió en vecinos, la historia en compañeros, la economía en colaboradores y la necesidad nos unió como aliados».
Las palabras fueron dichas el 17 de mayo de 1961 por el presidente de Estados Unidos, John F. Kennedy, en el Parlamento de Canadá.
Solo llevaba cuatro meses en el puesto y era consciente de que su liderazgo, así como el del país que representaba, requerían un impulso, ya que se encontraban inmersos en la Guerra Fría con el bloque comunista soviético.
Entonces, en Ottawa, Kennedy aprovechó la ocasión para hacer referencia a la relación bilateral y establecer una agenda global en conjunto.
«Es evidente que en un periodo donde nuevas potencias están consolidando su influencia global y la estructura política del hemisferio está transformándose velozmente, nada es más crucial que la cohesión entre EE.UU. y Canadá», concluyó su intervención, bajo la mirada de aprobación del primer ministro canadiense John Diefenbaker.
Sin embargo, ha pasado mucho tiempo desde entonces, y lo que se oye hoy de los líderes de ambas naciones no puede estar más alejado de aquel clima de unidad.
«La anterior relación que sosteníamos con EE.UU., fundamentada en la creciente integración de nuestras economías y en una colaboración cercana en temas de seguridad y defensa, ha llegado a su fin», sentenció este jueves el primer ministro canadiense, Mark Carney.
El líder del país vecino, Donald Trump, recién había proclamado unos aranceles del 25% para la importación de autos, una noticia que impactó enormemente en una Canadá en medio de su campaña electoral para las elecciones del 28 de abril.
Fue el cierre de una serie de acciones y provocaciones que iniciaron al referirse al antiguo primer ministro, Justin Trudeau, como el «gobernador del 51º estado» de EE. UU. y continuaron con una guerra comercial abierta.
BBC NEWS MUNDO
