A pesar de la amplia magnitud del proyecto, la capacidad de crear un escudo antimisiles impenetrable sigue siendo dubitativa. Durante la época de Reagan, Estados Unidos presentó uno de esos proyectos de defensa que serían ideales para una película de género indefinido.
El proyecto tenía tal relevancia que los medios lo apodaron “iniciativa Star Wars” por sus analogías con lo que parecía un escudo en el espacio de manera formal. Con la llegada de Trump al poder, el país revive de cierta manera esa idea grandilocuente, aunque tal vez más concreta.
Una réplica de Israel. Hasta este momento, se informa que Donald Trump ha autorizado una orden ejecutiva para crear un sistema de defensa antimisiles comparable al Iron Dome (Cúpula de Hierro) israelí, sosteniendo que las amenazas balísticas constituyen el mayor riesgo para la seguridad nacional de EE.UU.
A su forma, por supuesto. De esta manera, al igual que con el “nuevo” Golfo de América, el proyecto se llevaría a cabo bajo el nombre de «Iron Dome for America», una directiva que ordena al Pentágono presentar en 60 días un plan pormenorizado que contemple el desarrollo acelerado de misiles hipersónicos y el lanzamiento de interceptores espaciales.
¿Cuál es el inconveniente? Numerosos especialistas ponen en duda la factibilidad de la propuesta, señalando que la geografía y el tamaño del país hacen impracticable replicar un sistema como el israelí, que fue diseñado para un territorio mucho más pequeño y amenazas de corto alcance.
Con Informacion de XATAKA MAGNET
