Toyota, Honda y Nissan, al igual que Volkswagen y BMW, han informado sobre significativos descensos en sus resultados financieros debido a los aranceles impuestos por Estados Unidos. Sus expectativas son bastante impredecibles.
Los grandes japoneses de la industria automotriz, Toyota, Honda y Nissan, están incorporando en sus cuentas el impacto de los aranceles impuestos por Estados Unidos desde abril, y buscan maneras de mitigar la permanencia de esos impuestos, aunque se reducirán con la entrada en vigor el jueves del tratado comercial entre Tokio y Washington.
La declaración unilateral del acuerdo arancelario por el presidente de EE. UU., Donald Trump, el 23 de julio, fue recibida con una combinación de sorpresa, alivio y algo de resignación por el Gobierno japonés y el sector automotriz, la principal fuerza exportadora de la cuarta economía mundial.
En busca de seguros frente a las fluctuaciones de Trump. El Ejecutivo nipón, de hecho, envió esta semana a Washington a su negociador jefe en materia de aranceles, Ryosei Akazawa, con la misión de obtener alguna garantía por escrito de que los aranceles a la industria automotriz serán en efecto del 15 %, y ante la confusión que han causado en Tokio los diferentes recursos legislativos empleados por Trump durante sus maniobras de intimidación comercial.
Con Información de BANCA Y NEGOCIOS.
