El presidente Gustavo Petro ha afirmado que los resultados no son más favorables porque el Banco de la República, la entidad monetaria del país, no lo permite, cuestionando su autonomía y criticándolo constantemente por su prudencia al reducir las tasas de interés.
El primer Gobierno colombiano de izquierda ha conseguido en tres años disminuir la inflación y el desempleo, sin embargo, el deterioro de las finanzas públicas debido al alto nivel de gasto ha aumentado el déficit fiscal y elevado la carga de deuda pública.
El presidente Gustavo Petro, durante su discurso de apertura del nuevo período ordinario de sesiones del Congreso el 20 de julio, presumió los logros de su administración en términos macroeconómicos, pero el panorama no se ve tan claro a los ojos de los mercados.
De acuerdo con Petro, al asumir el 7 de agosto de 2022, la inflación era del 13,8% -en realidad estaba en el 10,8%- y en estos tres años la redujo al 4,82%, lo cual calificó como «un gran éxito», mientras que el desempleo descendió en junio pasado al 8,6%, dos puntos menos que el 10,6% que existía al inicio de su administración.
Esto ocurre en un contexto de crecimiento moderado de la economía colombiana, del 0,7% en 2023, primer año completo del Gobierno de Petro, y del 1,7% en 2024, motivada por el consumo privado.
«Lo que afirma el gerente del Banco de la República no es verdad. No se han reducido de manera significativa las tasas de interés real en el país. Han disminuido las nominales, pero no las reales, que son las que importan. Eso limita sectores productivos como la vivienda y beneficia aún más a los más adinerados del país, que sin esfuerzo obtienen mayores ingresos del Estado. «La inversión a largo plazo se frena», declaró Petro el viernes pasado.
Con Información de BANCA Y NEGOCIOS.
