Buenos Aires, 06 junio, (batalladeideas.com).- Aparecen las primeras señales de tensión en el sistema financiero. Se activa la morosidad y surge tensión en la cadena de pagos.
La política de austeridad del presidente Javier Milei ha ayudado a estabilizar la economía argentina; sin embargo, los primeros señales indican un incremento de la presión financiera en consumidores y empresas.
En las últimas semanas, las entidades bancarias han comenzado a notar los primeros indicios de un deterioro en el crédito. Los saldos impagos de las tarjetas de crédito subieron al 2,8% en marzo, el nivel más elevado en tres años, mientras que la morosidad en los préstamos personales se elevó al 4,1%, el nivel más alto en nueve meses, según el banco central del país.
Simultáneamente, los gastos por deudas incobrables en el sistema financiero argentino llegaron a un nivel más alto en cinco años, medidos como un porcentaje del total de activos, según información del banco central. La tensión crece entre las empresas, con un incremento en los cheques sin fondos y un aumento en los impagos empresariales que sugieren más dificultades próximamente.
Estos datos destacan algunos de los desafíos que enfrenta Milei mientras su administración avanza con una fuerte política de austeridad fiscal. “Es una luz de color amarillo.” «La recuperación de los créditos se está volviendo más difícil”, destacó Gastón Rossi, director del Banco Ciudad de Buenos Aires, uno de los bancos más relevantes del país.
BLOOMBERG
