La Policía indicó que el exmandatario brasileño Jair Bolsonaro y su hijo Eduardo han estado operando en los últimos meses con funcionarios del Gobierno de Estados Unidos para aplicar sanciones a «funcionarios públicos del Estado brasileño» y presionar a la Corte Suprema para que cierre el proceso por golpismo que enfrenta el líder ultraderechista, según informaron este viernes fuentes judiciales.
De acuerdo con la entidad, ambos actuaron «de manera ilícita, dolosa y consciente» con la intención de «tratar de someter el funcionamiento del Supremo al examen de otro Estado extranjero», indicó el alto tribunal en un comunicado.
La Corte Suprema, que evalúa a Bolsonaro por un presunto intento de golpe de Estado, impuso este viernes nuevas medidas cautelares contra el exmandatario (2019-2022) por «coacción, obstrucción» de justicia y «agresión a la soberanía nacional».
Entre las medidas, le ordenó el uso de una tobillera electrónica y le prohibió el acceso a sus redes sociales, así como acercarse a embajadas, mantener conversaciones con diplomáticos extranjeros o comunicarse con otros implicados en el caso por golpismo, incluido su hijo Eduardo.
De acuerdo a los investigadores, Bolsonaro y su hijo, que está en EE. UU. desde marzo ha realizado varias reuniones con representantes de la Casa Blanca, intentaron obstaculizar el proceso por golpismo «a través de acciones hostiles originadas en negociaciones engañosas y delictivas, con una clara obstrucción a la Justicia y una evidente intención de presionar» al Supremo.
El juez Alexandre de Moraes, encargado del caso, respaldó las evidencias de la Policía Federal y afirmó que las acciones de ambos manifiestan «claros y expresos actos ejecutorios y confesiones flagrantes sobre la realización de delitos» que han perdurado en el tiempo.
Bolsonaro enfrenta acusaciones de encabezar, junto a exministros y altos mandos militares, un plan golpista para mantenerse en el poder después de su derrota en las elecciones de 2022, las cuales ganó el.
Con Informacion de NOTICIA AL MINUTO.
