Pekín, 26 feb (batalladeideas.com).– China declaró progresos importantes en la mejora de la calidad del aire en 2024 y fijó nuevos objetivos para reforzar estas metas en 2025, incluyendo la meta de erradicar la “contaminación grave” en el país asiático.
“Es necesario intensificar la eliminación de los días de alta contaminación y salvaguardar nuestro hermoso cielo azul,” declaró este lunes en una rueda de prensa Li Tianwei, director del Departamento de Medio Ambiente Atmosférico del Ministerio de Ecología y Medio Ambiente de China.
De acuerdo con información oficial proporcionada por la entidad gubernamental, la concentración promedio de partículas PM2.5 en 2024 disminuyó a 29,3 microgramos por metro cúbico, lo que representa una disminución interanual del 2,7 %.
Asimismo, el 87,2 % de los días del año presentó buena calidad del aire, lo que representa un incremento de 1,7 puntos porcentuales en comparación con 2023, mientras que los días con contaminación severa o superior disminuyeron al 0,9 % del total, lo que conlleva una mejora de 0,7 puntos porcentuales.
Por zonas, Pekín alcanzó por cuarto año seguido el estándar nacional de calidad del aire de Grado II, que indica que no se debe superar los 35 microgramos por metro cúbico, mientras que áreas clave como la llanura de Fenwei (centro) y la región Chengdu-Chongqing (centro) reportaron caídas del 4,8 % y 10,8 %, respectivamente, en la concentración de PM2.5.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) define que niveles de PM2.5 que superan los 50 microgramos por metro cúbico representan una contaminación del aire “grave”.
De cara a 2025, China aspira a «eliminar prácticamente los casos de contaminación grave» en áreas clave como Pekín-Tianjin-Hebei y la llanura de Fenwei, añadió el funcionario del departamento.
Para lograr esto, se reforzará la supervisión de las emisiones en sectores fundamentales, se fomentará la calefacción ecológica y se optimizará la normativa sobre compuestos orgánicos volátiles (COV) y fuentes móviles de contaminación, garantizó el funcionario.
“El cielo azul no se obtiene sin esfuerzo, se pelea por él”, reafirmó Li, quien subrayó que el cambio hacia un modelo industrial, energético y de transporte más sostenible y de bajo carbono será fundamental en el futuro.
En los últimos años, China, que es el principal emisor de gases de efecto invernadero a nivel mundial, ha intensificado sus esfuerzos para mejorar las concentraciones de dióxido de carbono, la calidad del aire y la conservación de la biodiversidad.
Igualmente, se han establecido metas como lograr el máximo de sus emisiones de CO2 antes de 2030 y alcanzar la neutralidad de carbono antes de 2060, además de asegurar que los combustibles no fósiles contribuyan con un 25 % de la energía producida en el país, donde el carbón sigue siendo predominante.
Con Informacion de EL ARAGUEÑO
