Wang y Chen, sentenciados a muerte por diversas violaciones a menores, reportó la cadena estatal CCTV.
De acuerdo a este medio, que no especificó ni el sitio ni el método de las ejecuciones, Zhao utilizó su posición como docente en un centro de formación irregularmente establecido para abusar de ocho adolescentes.
El prisionero forzó a las víctimas a ingerir píldoras anticonceptivas por un prolongado periodo de tiempo y su agresión sexual causó que muchas desarrollaran afecciones ginecológicas.
Asimismo, Zhao, junto con otros docentes, propinó golpes, ofensas y castigos físicos a numerosos adolescentes, además de forzarlos a estar encerrados, según CCTV.
Por su parte, Wang fingía ser director de cine en plataformas digitales para captar la atención de actores jóvenes.
En un principio, forzaba a las adolescentes a mandarle imágenes con contenido sexual. Posteriormente, utilizaba ese material para chantajearlas y obligarlas a tener relaciones sexuales.
Wang abusó sexualmente de un total de nueve chicas menores de edad, incluida una niña con discapacidad, según el medio estatal, que añadió que el imputado grabó varios de estos incidentes.
El tercer sentenciado, Chen, se unía a comunidades de estudiantes en aplicaciones de mensajería instantánea como QQ, desde las cuales organizaba encuentros con algunas de las menores con el fin de abusar de ellas.
Chen abusó de tres niñas y además grabó en vídeo sus actos con la intención de extorsionar a las menores, que empezaron a mostrar conductas autolesivas.
El presidente del Primer Tribunal del Tribunal Supremo Popular de China, mencionado por CCTV, afirmó que la ejecución de los tres delincuentes «muestra la firme posición de las autoridades para sancionar con rigor estos delitos conforme a la ley» y afirmó que «aquellos que atacan a niños deben ser sancionados drásticamente sin compasión».
Con Informacion de EL ARAGUEÑO.
