Banner

Comunicarnos con nuestros gatos siempre ha sido una tarea compleja. Un estudio ha descubierto la clave: parpadear.

Redacción Batalladeideas
3 Min Read

15 Feb, (batalladeideas.com).- La comunicación humano-perro, y viceversa, es realmente sencilla. Tras miles de años de domesticación y convivencia, perros y humanos nos entendemos casi sin esfuerzo. De hecho, incluso han evolucionado sus músculos faciales y ojospara ser más expresivos y comunicarse mejor con nosotros. Con los gatos, la cosa cambia.

Un análisis se enfocó en examinar la respuesta de múltiples docenas de gatos al parpadeo que les dirigimos.

El resultado es que se asemeja a nuestra sonrisa.

Continuamos explorando la domesticación del gato y, aunque están completamente integrados en nuestros hogares, es claro que todavía existen ciertos problemas de comunicación. Si posees un gato, comprenderás cómo ‘conversar’ con él y descifrar sus deseos, aunque esa mirada intensa puede ser un enigma.

Y es en ese momento cuando cerramos los ojos despacio. Y el gato nos replica. Y la magia se crea. La razón es que se asemeja a la sonrisa de las personas, al menos eso se señaló en una investigación.

La sonrisa de un gato

En 2020, se realizó una investigación titulada ‘La función del parpadeo ocular de los gatos en la interacción entre gatos y humanos’, que examinó cómo este gesto común en los felinos sirve como un medio de comunicación entre especies. Si posees un gato, entenderás a qué nos referimos: esa situación en la que el minino te observa intensamente y, de repente, parpadea de manera muy pausada, como si estuviera a punto de quedarse dormido para, en un instante, volver a abrir por completo los ojos.

No está dormido (bueno, a veces lo está), sino tratando de comunicarse contigo. Karen McComb, psicóloga en la Universidad de Sussex, afirmó que “es algo que muchos propietarios de gatos ya intuían, por lo que es emocionante haber hallado evidencias de ello”. Para obtener esa evidencia, el grupo de psicólogos llevó a cabo dos experimentos.

El primer experimento abarcó a 21 gatos (11 hembras y 10 machos, con edades que oscilan entre los cuatro meses y los 16 años) procedentes de 14 hogares distintos. Intervinieron sus propietarios -14 personas- y la indicación era precisa: cuando el gato había comido en su hábitat conocido, los dueños debían colocarse a un metro de separación y parpadear lentamente cuando el gato los observaba detenidamente.

Con Informacion de XATAKA

Comparte este artículo
Deja un comentario

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *