Batalladeideas.com, 10 abril.- La reciente y popular moda en redes sociales de convertir imágenes al estilo de Studio Ghibli ha llamado la atención de millones de usuarios alrededor del planeta. Estas ilustraciones han facilitado a las personas reconstruir sus memorias y situaciones diarias con el encanto del renombrado estudio de animación japonés.
No obstante, tras esta tendencia que parece inofensiva, se oculta un relevante consumo de recursos naturales, sobre todo de agua. Esto genera dudas acerca de la sostenibilidad de la inteligencia artificial (IA) y su efecto en el entorno.
El alto uso de agua en la producción de imágenes mediante IA.
Cada interacción con herramientas de inteligencia artificial necesita una infraestructura tecnológica compleja fundamentada en centros de datos que cuentan con miles de servidores. Estos dispositivos producen mucha calor, por lo que requieren sistemas de enfriamiento eficaces.
Numerosos de estos sistemas emplean agua para refrigerar los servidores, a través de torres de enfriamiento donde el agua capta el calor y se evapora. Si bien es eficaz, este método requiere un desembolso significativo. Herramientas como ChatGPT consumen aproximadamente 500 ml de agua por cada conjunto de entre 5 y 50 interacciones, de acuerdo con las estimaciones más recientes.
Álvaro Peña, especialista en inteligencia artificial, indica a EFE que «las personas no son conscientes del agua que se utiliza para crear una imagen con IA» y «aún menos de que son medio litro por imagen». Asimismo, señala que «no se incluyen todas las fases que demandan agua, como la producción de chips o la refrigeración de los centros de datos».
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