Este martes, el Boletín de los Científicos Atómicos comunicó una actualización significativa y preocupante: las manecillas del Reloj del Juicio Final se han establecido a solo 85 segundos de la medianoche. Este número indica el instante de mayor fragilidad global desde que se creó el reloj en 1947, superando el récord de riesgo alcanzado el año anterior.
Alexandra Bell, presidenta y CEO del Boletín, subrayó que «la humanidad no ha hecho suficientes progresos respecto al riesgo existencial que nos pone en peligro a todos. »Por lo tanto, movemos el reloj hacia adelante».
En 2025, el indicador estaba en 89 segundos; en la actualidad, esos 4 segundos menos representan una oportunidad de acción que se reduce rápidamente.
Riesgos en diversos frentes
La adaptación se debe a un empeoramiento en la seguridad global. Bell enfatizó que el peligro ocasionado por las armas nucleares, la rapidez del cambio climático y el crecimiento de tecnologías disruptivas es cada vez más significativo.
Daniel Holz, presidente del Consejo de Ciencia y Seguridad del Boletín, planteó una inquietud emergente: la Inteligencia Artificial (IA). Asimismo, alertó acerca de los riesgos de:
- La integración no regulada de la IA en sistemas militares.
- Su uso indebido para el desarrollo de amenazas biológicas.
- La difusión masiva de desinformación que erosiona la estabilidad global.
Un termómetro de la supervivencia humana
Desde su creación en 1947 por físicos de la Universidad de Chicago, el Reloj del Juicio Final ha servido como un indicador visual de la fragilidad del mundo. Lo que comenzó marcando 7 minutos para la medianoche tras la Segunda Guerra Mundial, ha fluctuado según el clima geopolítico:
- Punto más seguro: 17 minutos para la medianoche en 1991, tras el fin de la Guerra Fría.
- Precedentes críticos: Las 23:58 alcanzadas en 1953 y repetidas en 2018 y 2019.
La decisión de mover las manecillas no es arbitraria; es el resultado de un análisis riguroso realizado por la junta del Boletín en conjunto con expertos de renombre mundial, incluyendo a varios premios Nobel.
La advertencia final de los científicos es clara: el tiempo para revertir la tendencia hacia la autodestrucción se está agotando.
Con Informacion de VENEZUELA NEWS.
