«Desde 1999 no he colocado el árbol de Navidad.» A mi esposo le fascindaba adornar el hogar, pero yo perdí el interés al perderlo a él.
Así comienza Alejandra Iriarte de Blanco la historia de lo que ella y sus hijos empezaron a experimentar hace veinticinco años en Venezuela, luego de que su esposo, Oscar Blanco Romero, fuera llevado de su hogar, en el litoral estado Vargas, por unos militares y nunca volviera.
Todo sucedió en la tarde del 21 de diciembre de 1999, seis días tras la aprobación por los venezolanos en un referendo de la Constitución promovida por el recién elegido presidente del país, Hugo Chávez, que incluye un capítulo completo enfocado en los derechos humanos y que condena de manera explícita la desaparición forzada de personas.
La aprobación del texto también se dio en medio de intensas lluvias que el 15 de diciembre de 1999, hace 25 años, causaron inundaciones y deslizamientos de tierra que eliminaron completamente localidades de Vargas, limítrofe con Caracas y frente al Mar Caribe.
En medio de la tragedia natural, que es considerada la más grave en la historia del país, ya que causó miles de afectados y un número indeterminado de víctimas (las estimaciones oscilan entre 700 y 30.000), ocurrieron saqueos y disturbios en algunas de las áreas afectadas por la calamidad. Para recuperar el orden, las autoridades enviaron a las fuerzas armadas y también a agentes de los servicios de espionaje.
Con Informacion de BBC NEWS MUNDO
