Una investigación publicada en la revista Nature asoció ciertas variantes genéticas con el momento en que se diagnostica la condición, afectando el pronóstico y las estrategias de intervención personalizadas. Infobae realizó consultas con expertos.
Un análisis global divulgado en la revista Nature proporcionó nueva información sobre el impacto de los elementos genéticos en la edad en que se identifica el autismo.
El estudio examinó información genética de más de 45.000 individuos en Europa y Estados Unidos, y descubrió que aquellos diagnosticados con autismo antes de los 6 años tienen perfiles genéticos diferentes a los que son diagnosticados después de los 10 años.
El estudio, dirigido por Varun Warrier del Departamento de Psiquiatría de la Universidad de Cambridge, indicó que los diagnósticos precoces se relacionan frecuentemente con problemas de conducta y dificultades sociales desde la infancia temprana.
A la vez, las personas que reciben un diagnóstico tardío presentan mayores índices de trastornos de salud mental como TDAH y depresión durante la adolescencia.
La investigación calculó que las variaciones genéticas justifican cerca del 11% de la variación en la edad de diagnóstico.
La naturaleza destacó que no hay una única causa para el trastorno del espectro autista, que tiene una heredabilidad alrededor del 80% y una variedad de factores que influyen en su desarrollo.
En los últimos veinte años, ha habido un aumento constante en la cantidad de diagnósticos de autismo. De acuerdo a una nota anterior de Infobae, los casos recientes de este trastorno han incrementado casi un 6000% en las tres últimas décadas.
En la misma dirección, información publicada por The Guardian sobre el Reino Unido, indica un aumento que llegó casi al 800% entre 1998 y 2018. Este fenómeno se debe, en gran medida, a la expansión de los criterios de diagnóstico y a la mayor visibilidad de la condición.
Con Informacion de INFOBAE.
