Nutritivas y versátiles, las legumbres se adaptan fácilmente en las gastronomías de todo el mundo. Desde el hummus de garbanzos en Oriente Medio hasta el dhal de lentejas en India, la feijoada en Brasil y los frijoles en México, las legumbres son parte de tradiciones alimentarias tanto antiguas como actuales.
Cada 10 de febrero se conmemora el Día Mundial de las Legumbres, una ocasión promovida por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) con la finalidad de destacar su valor nutricional y su efecto beneficioso en el medioambiente.
La FAO indica que “las legumbres pueden disminuir el colesterol y colaborar en el control del azúcar en sangre”, lo que las hace una alternativa aconsejada para enfrentar enfermedades no transmisibles como la diabetes y problemas cardiovasculares. Asimismo, su alto contenido de fibra provoca saciedad, por lo que se aconsejan para quienes desean reducir o mantener el peso.
En este marco, investigaciones recientes evidenciaron los numerosos beneficios de las legumbres para la salud, promoviendo su ingesta como una fuente fundamental de proteínas.

Incluso, para actualizar las Guías Alimentarias 2025-2030 de Estados Unidos, un panel de especialistas sugirió reclasificar las legumbres y resaltar su contenido proteico. Esta alteración afectará las sugerencias nutricionales, que buscan fomentar en la población un mayor consumo de proteínas vegetales y granos integrales, al tiempo que se desincentiva la ingesta de bebidas azucaradas, sodio y alimentos ultraprocesados.
La recomendación de Harvard sobre proteínas vegetales
Un estudio de la Escuela de Salud Pública TH Chan de Harvard, publicado en diciembre de 2024 en el American Journal of Clinical Nutrition, marcó un punto de inflexión en la investigación sobre la relación entre el consumo de proteínas vegetales y la salud cardiovascular.
Según los investigadores, el reemplazo progresivo de proteínas animales por fuentes vegetales podría traducirse en una reducción significativa del riesgo de enfermedades cardiovasculares y coronarias.

La investigación, basada en el análisis de datos de más de 203.000 personas a lo largo de 30 años, reveló que quienes tenían una proporción más alta de proteína vegetal respecto a la proteína animal presentaban un 19 % menos de riesgo de enfermedad cardiovascular (ECV) y un 27 % menos de riesgo de enfermedad coronaria (EC).
Además, el estudio destacó que cuanto mayor era la cantidad total de proteínas consumidas dentro de un patrón de alimentación basado en plantas, mayor era la reducción del riesgo cardiovascular.
Mayor cantidad de verduras en la alimentación.
Desde el Colegio de Nutricionistas de la Provincia de Buenos Aires, subrayan la relevancia de estar al día ante las modificaciones en las pautas alimentarias internacionales. La licenciada Rocío Oyola (MP 7228), nutricionista registrada en la provincia, indicó que la tendencia de valorar más las fuentes proteicas vegetales que las animales no es reciente, pero que la reclasificación de las legumbres como principal fuente de proteínas “subraya la necesidad de reevaluar los patrones alimentarios tradicionales, otorgando mayor relevancia a los alimentos de origen vegetal”.

Finalmente, los expertos del Colegio destacan que, aparte de los beneficios personales para la salud, las legumbres ofrecen una opción sostenible para el sistema agroalimentario de América Latina y Argentina.
«Nos encontramos en un escenario en el que las elecciones alimenticias no solo afectan nuestra salud, sino también el medio ambiente.» Seleccionar más legumbres es una forma de colaborar con un sistema más justo y sostenible”, finalizó la experta en nutrición.
Con Información de EL ARAGUEÑO.
